XD KMK? El desafío de comunicar con los jóvenes

XD KMK? El desafío de comunicar con los jóvenes

Si usted tiene dificultad para entender la primera parte de este titulo, es porque no está acostumbrado al lenguaje que manejan los jóvenes, especialmente el de las redes sociales y seguramente, eso significa que también puede tener dificultad para captar la atención de un publico joven. Desde las instituciones o desde los escenarios electorales, conectar con la generación Y o Z ya se volvió un desafío: se trata de un publico exigente, muy a la vanguardia de unas tendencias que cambian rápidamente y que no se conforma con unas comunicaciones que no manejan los códigos visuales o el lenguaje que contempla su universo alimentado por la cultura pop, los video juegos o las series en las plataformas de streaming. En otras palabras, hay un hudge gap entre lo que usted quiere proyectar y lo que ellos entienden, o esperan de un político. El problema es definitivamente un problema de edad y, siendo honesto, el problema es la edad suya. No la de ellos. Identificado el problema, miremos hacia la solución.

Lo primero que recomendamos desde La Agencia es intentar no caer en las 3 trampas en la cuales caen demasiado políticos, sobretodo cuando se trata de buscar el voto joven.

La primera trampa consiste en ridiculizarse: por oportunismo, ciertos candidatos no duden en meterse de pleno en las plataformas más plebiscitadas por los primo votantes (Snapchat, Tik Tok, Twitch…). El problema radica en que, en estos espacios dedicados esencialmente al entretenimiento, los políticos no están necesariamente esperados, ni bienvenidos. Y llegar en una fiesta sin estar invitado, es poco elegante pero pasa si usted maneja los códigos de la fiesta. Si no es el caso, como pasa con los políticos en plataformas desconocidas, que no cuentan con las buenas referencias culturales, los buenos códigos vestimentarios o no manejan el lenguaje adecuado, la fiesta fracasa, y con ella muere la credibilidad del candidato. Según una encuesta realizada en el 2021 por una influenciadora francesa Marmeladz acerca de 2000 jóvenes, 62% de los menores de 25 años consideran que un político que hace videos con youtubers es ridículo, y el 70% piensa que los políticos no tienen su lugar en Tik Tok…

La segunda trampa es caer en el cliché de que a los jóvenes no les gusta nada, y particularmente nada que tenga que ver con la política. Si bien las generaciones X, Y o Z no privilegian los canales de participación más convencionales (como el voto), temas como el del medio ambiente, la violencia de genero o la defensa de los derechos humanos los tiene altamente preocupados y comprometidos. Para defenderlos, privilegian acciones de calle, como flashmob (acuérdense de la corregrafía Un violador en tu camino), boycott de marcas o acciones digitales como hackaton, o crowdfunding. Para atraer la atención de los jóvenes, lo más recomendado es posicionarse sobre los temas que hacen parte de su agenda con unas propuestas creíbles, sin demagogia, pero con consciencia colectiva e implicarlos en la formulación de las propuestas relativas a estos temas de interés.

La tercera trampa se relaciona con lo que acabamos de mencionar y consiste en monopolizar la palabra, desde una posición de superioridad en la cual el político o el candidato suele encerrarse. Los jóvenes desprecian a los que los tratan como personas inferiores o los miran con condescendencia, pensando que no cuentan con la experiencia o con el criterio suficiente para colaborar en la elaboración de políticas publicas o liderar iniciativas ciudadanas. Todo lo contrario. Para conectar con los jóvenes y ganarse su confianza, se debe privilegiar contenidos (en redes sociales, por ejemplo) que apelan al dialogo y a la colaboración. Proponer un hashtag para que los todos opinen, propongan o debaten es una buena manera de acercarse a ellos y proponer un challenge como montar un video de 1 minuto con un celular para denunciar la corrupción o proponer una solución a un problema que afecta la comunidad tendrá mucho mas éxito que una reunión en un salón comunal en el cual el político está en la tarima con el micrófono en mano, robándose la atención de todos y confiscando la palabra durante una hora. Al final del ejercicio, ¿dónde estarán los jóvenes? A fuera, pegados a sus smartphones, conectando con otro político que habrá sido capaz de lanzar una propuesta con la cuál se sientan realmente identificados…

Honestidad, dialogo, tecnología e innovación en sus comunicaciones serán por ende las primeras claves a manejar para no caer en las trampas identificadas y empezar a comunicar asertivamente hacia el publico joven.

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